Ciudad de naranjos
Llevo
casi diez años viviendo en esta ciudad y pensaba que aquella estrofa que
cantaba a los naranjos de Asunción, era ya sólo producto de la nostalgia. Pero
observar, un acto tan simple y a veces
tan olvidado, sobre todo en las ciudades, me regaló la esperanza de que, tal vez, las
tardecitas perfumadas de azahar no están del todo perdidas: tercos como la
nostalgia misma, los apepú se resisten a desaparecer.
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Herencia española. La difusión de los naranjos en España se debió a los árabes, quienes emprendieron una enorme tarea para igualar en belleza y grandiosidad a los jardines de Damasco y Bagdad, lugares donde el naranjo ocupaba un sitio preferente. Así, estos árboles pueblan primero los jardines y los patios burgueses, pero de un salto pasan a las calles para el disfrute popular.-

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De aspecto sencillo y delicioso aroma, la flor de azahar, anuncia la llegada de los cítricos que adornan las veredas asuncenas.
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Así como los monumentos históricos, los naranjos forman parte de la historia de la capital paraguaya, y representan un pasado que se resiste a ser desterrado por completo...
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En el año 2005, la Municipalidad de Asunción había lanzado el "Proyecto Apepú" , que tenía la intención de devolver a las veredas asuncenas los árboles y con ellos el aroma que las han caracterizado a lo largo de su historia. 
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Según especialistas, varios
factores inciden en los planes de arborización. Los naranjos son árboles que
requieren de abundante agua. Hoy, el agua de lluvia casi no penetra en el subsuelo
de esta ciudad pavimentada.
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A pesar del cemento gris, que progresivamente va ganando terreno, estos árboles continúan siendo amigos inseparables de quien busca un poco de sombra
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Naranjos y maraña de cables: Parte esencial del paisaje urbano
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La céntrica calle Presidente Franco, se ve inundada de plantas de apepú. Solo es cuestión de saber observar...
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Un diálogo constante con las ventanas, sus viejas amigas. Tal vez, recuerdan anécdotas de un glorioso pasado...
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En Asunción también hay pomelos. Sus frutos son señal de buenos tiempos
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Ciudad combativa, de paredes combativas, el fruto de un pueblo combativo...
▲¿Amor de verano, o amor con el verano? Las hojas y su romance con la estación más longeva del Paraguay...
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Verde y gris: La esperanza en medio del olvido...

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Azahar: Fragancia cómplice de las noches asuncenas, imán de los balcones que aguardan serenata.-
2 comentarios:
que bueno que los paraguayos amen al naranjo y los fragantes olores de sus azares,soy de cuba,y vivo en usa,Las Vegas Nevada,y cierto que esto debe conservarse el amor a estas plantas a su cultivo y difucion.Dios bendiga al Paraguay.Enrique Poello,un cubano enamorado del Paraguay!.
Mi bella ASUNCION..TUS RECUERDOS..SIN IGUAL...te extraño<3
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